miércoles, 31 de agosto de 2011

Platón

Filósofo griego (Atenas, 427 – 347 a. C.). Nacido en el seno de una familia aristocrática, abandonó su vocación política por la Filosofía, atraído por Sócrates.

Platón fundó una Academia, en ella se estudiaba y se investigaba sobre todo tipo de asuntos, dado que la Filosofía englobaba la totalidad del saber, hasta que paulatinamente fueron apareciendo, en la propia Academia, las disciplinas especializadas que darían lugar a ramas diferenciadas del saber, como la Lógica, la Ética o la Física. Pervivió más de novecientos años, hasta que Justiniano la mandó cerrar en el 529 d. C., y en ella se educaron personajes de importancia tan fundamental como Aristóteles.

A diferencia de Sócrates, que no dejó obra escrita, los trabajos de Platón se han conservado casi completos y se le considera por ello el fundador de la Filosofía académica (a pesar de que su obra es fundamentalmente un desarrollo del pensamiento socrático). La mayor parte están escritos en forma de Diálogos, como los de La República, Las Leyes, El Banquete, Fedro o Fedón.

Es increíble todo lo aportado por Platón, podemos darnos cuenta que, primero, transmitía sus ideas (información) a sus seguidores de forma verbal en su academia. Luego, plasmó esas ideas en sus libros, los mismos que perdurán hasta la actualidad y que contienen todo ese saber que compartía en esa época.

Sócrates

Sócrates nació en Atenas el año 470 a. c. de una familia, al parecer, de clase media. Su padre era escultor y su madre comadrona, lo que ha dado lugar a alguna comparación entre el oficio de su madre y la actividad filosófica de Sócrates.

Sócrates no escribió nada y, a pesar de haber tenido numerosos seguidores, nunca creó una escuela filosófica. Las llamadas escuelas socráticas fueron iniciativa de sus seguidores. Acerca de su actividad filosófica nos han llegado diversos testimonios, contradictorios entre ellos, como los de Jenofonte, Aristófanes o Platón, que suscitan el llamado problema socrático, es decir la fijación de la auténtica personalidad de Sócrates y del contenido de sus enseñanzas. Si creemos a Jenofonte, a Sócrates le interesaba fundamentalmente la formación de hombres de bien, con lo que su actividad filosófica quedaría reducida a la de un moralista práctico: el interés por las cuestiones lógicas o metafísicas sería algo completamente ajeno a Sócrates. Poco riguroso se considera el retrato que hace Aristófanes de Sócrates en “Las nubes”, donde aparece como un sofista jocoso y burlesco, y que no merece mayor consideración.

Sócrates ha tenido influencia en muchos personajes de aquella época que, incluso, se recuerdan hasta la actualidad. Este gran pensador transmitió información a sus seguidores; gracias a esto se puede conocer, en la actualidad, sus pensamientos, creencias, etc. Sócrates ejercerá una influencia directa en el pensamiento de Platón, pero también en otros filósofos que, en mayor o menor medida, habían sido discípulos suyos, y que continuarán su pensamiento en direcciones distintas, y aún contrapuestas. Algunos de ellos fundaron escuelas filosóficas conocidas como las “escuelas socráticas menores”, como Euclides de Megara (fundador de la escuela de Megara), Fedón de Elis (escuela de Elis), el ateniense Antístenes (escuela cínica, a la que perteneció el conocido Diógenes de Sinope) y Aristipo de Cirene (escuela cirenaica).

San Agustín de Hipona

San Agustín de Hipona (354-430), es el más grande de los Padres de la Iglesia y uno de los más eminentes doctores de la Iglesia occidental, nació en el año 354 en Tagaste (Argelia actual).

Es una de las figuras más importantes y de mayor autoridad del periodo patrístico, además es fuente de inspiración para pensadores de todas las épocas; Anselmo de Canterbury, Tomás de Aquino, Lutero, Descartes y tantos otros han sido influenciados por él. San Buenaventura dijo de él: “Nadie ha dado más satisfactorias respuestas a los problemas de Dios y del alma que San Agustín”.

Según Agustín los hombres tenemos la capacidad de obrar mal o bien gracias al libre albedrío de nuestra voluntad, al contrario del dualismo maniqueo (religión a la que perteneció por nueve años) que afirmaba que el interior del hombre era un campo de batalla para los principios cósmicos del bien y del mal que se entreveraban en una eterna lucha, de cuyo resultado dependía el obrar del hombre. El mal surge de la mezcla entre la naturaleza espiritual y la corporal, de la unión entre alma y cuerpo.

El maniqueismo (religión que profesó San Agustin por nueve años) afirma que el alma mala es propia de la carne, carne que, a su entender, pertenece también a la raza de las tinieblas; la buena en cambio, procede de la parte adventicia de Dios, que luchó contra la misma raza de las tinieblas, en consecuencia de la cual se mezclaron. Todo lo bueno que hay en el hombre lo atribuyen a dicha alma buena, y, al revés, todo lo malo al alma mala. Así los maniqueos consideraban que el hombre obra mal cuando triunfa la oscuridad, el principio malo, la materia, el sumo mal, por sobre la luz, el principio bueno, el espíritu, el sumo bien. Pero para Agustín el mal surge de la voluntad del hombre, que es libre. El pecado no reside en ningún otro lugar, sino en la voluntad.

San Agustín, luego de convertirse a la religión cristiana, fue dejando información a través de los tiempos y podemos darnos cuenta que su vida y sus obras tienen relevancia hasta la actualidad. San Agustín nos demuestra cómo la información puede transmitirse a través de los tiempos y puede llegar a ser eterna.

Albert Einstein

Albert Einstein nació en la ciudad bávara de Ulm el 14 de marzo de 1879. Fue el hijo primogénito de Hermann Einstein y de Pauline Koch, judíos ambos, cuyas familias procedían de Suabia.
En el plano científico, su actividad se centró, entre 1914 y 1916, en el perfeccionamiento de la teoría general de la relatividad, basada en el postulado de que la gravedad no es una fuerza sino un campo creado por la presencia de una masa en el espacio-tiempo. La confirmación de sus previsiones llegó en 1919, al fotografiarse el eclipse solar del 29 de mayo; The Times lo presentó como el nuevo Newton y su fama internacional creció, forzándole a multiplicar sus conferencias de divulgación por todo el mundo y popularizando su imagen de viajero de la tercera clase de ferrocarril, con un estuche de violín bajo el brazo.

Durante la siguiente década, Einstein concentró sus esfuerzos en hallar una relación matemática entre el electromagnetismo y la atracción gravitatoria, empeñado en avanzar hacia el que, para él, debía ser el objetivo último de la física: descubrir las leyes comunes que, supuestamente, habían de regir el comportamiento de todos los objetos del universo, desde las partículas subatómicas hasta los cuerpos estelares. Tal investigación, que ocupó el resto de su vida, resultó infructuosa y acabó por acarrearle el extrañamiento respecto del resto de la comunidad científica.

Sin duda, su aporte, no solo a los sistemas de información, fue muy notable ya que las teorías que planteó en su tiempo se utilizan hasta la actualidad en diferentes áreas. Esto se puede resumir en su siguiente frase : “La política posee un valor pasajero, mientras que una ecuación vale para toda la eternidad”.

James Clerk Maxwell

Físico británico. Nació en el seno de una familia escocesa de la clase media, hijo único de un abogado de Edimburgo. Con tan sólo dieciséis años ingresó en la universidad de Edimburgo, y en 1850 pasó a la Universidad de Cambridge, donde deslumbró a todos con su extraordinaria capacidad para resolver problemas relacionados con la física.

Sus aportaciones al campo del elecromagnetismo son las que lo sitúan entre los grandes científicos de la historia. En su obra “Treatise on Electricity and Magnetism” (1873), declaró que su principal tarea consistía en justificar matemáticamente conceptos físicos descritos hasta ese momento de forma únicamente cualitativa, como las leyes de la inducción electromagnética y de los campos de fuerza, enunciadas por Michael Faraday.

Con este objetivo, Maxwell introdujo el concepto de onda electromagnética, que permite una descripción matemática adecuada de la interacción entre electricidad y magnetismo mediante sus célebres ecuaciones que describen y cuantifican los campos de fuerzas. Su teoría sugirió la posibilidad de generar ondas electromagnéticas en el laboratorio, hecho que corroboró Heinrich Hertz en 1887, ocho años después de la muerte de Maxwell, y que posteriormente supuso el inicio de la era de la comunicación rápida a distancia.

En resumen, su aporte con la tecnología de la información en notable, ya que describió las ondas electromagnéticas de tal forma que puedan ser usadas para otros fines. Actualmente se utilizan para mandar señarles de energía en radios, microondas, rayos-x, infrarojos, rayos gamma, y otros computadores.

Josiah Willard Gibbs

Josiah Willard Gibbs, nació en New Haven, en el estado norteamericano de Connecticut el 11 de Febrero de 1839. Se graduó en Yale y obtuvo el grado de Doctor en dicha Universidad, siendo uno de los primeros en obtener dicho grado en una universidad americana. El título de su tesis fue ”Sobre la forma de los dientes de las ruedas en los mecanismos de engranaje”.

Entre 1873 y 1876 publica la serie de trabajos que contribuyen a dar a la recién creada disciplina de la Termodinámica la dimensión que conocemos actualmente, convirtiéndola no sólo en una disciplina básica de la Física sino también en una piedra angular de otras ciencias como la Química y la Biología.

Gibbs hace un repaso de las magnitudes propias del estudio de los fluidos: volumen, presión, temperatura (absoluta), energía interna y entropía y destaca otras dos magnitudes correspondientes a procesos: calor y trabajo. Gibbs comenta que del hecho de que cualquier cambio en un sistema aislado está acompañado de un aumento de entropía, es razonable pensar que cuando la entropía haya alcanzado un máximo el sistema se encuentra en un estado de equilibrio.

Gibbs y su contribución científica a los Sistemas de Información

Gibbs contribuye con la tecnología y los sistemas porque brinda información básica de como hacer un sistema de engranajes que funcionen sin calentarse para cumplir algún propósito; por otra parte, menciona también como trabaja y utiliza un sistema el calor, hace referencia a la entropía cero para poder tener un sistema trabajando al máximo; es decir, que no haya pérdida de energía en el mismo.

Norbert Wiener

Aporte de Norbert Wiener a los sistemas de información

“El padre de la cibernética” nació en Columbia (EE.UU), fue un niño prodigio y a los 11 años ingresó en la universidad; estudió en las universidades de Cornell, Cambrigde, Göttingen y Harvard, en esta última obtuvo su doctorado en matemáticas con 19 años.

… dicen que todo se inventa gracias a la industria bélica, esta vez también fue así:

Durante la Segunda Guerra Mundial, Wiener trabajó en proyectos relacionados con la defensa antiaérea. En este momento se dio cuenta de la necesidad de mejorar las computadoras que había en aquella época, se encaminó hacia la comunicación de información y para ello en el desarrollo de los sistemas de redes. Tras la guerra Wiener continuó constribuyendo con nuevas ideas en diversos campos, incluyendo la teoría de la predicción matemática y la teoría cuántica (debatiendo con físicos como Niels Bohr y Albert Einstein).

En 1942, durante un congreso en Nueva York, conoció al científico Rosenblueth y empezó a investigar acerca de los robots y sistemas automáticos, sentando así los fundamentos de una nueva ciencia: la cibernética, vocablo adoptado por Wiener en 1947, y que procede del griego “kybernetes” y que significa piloto. En 1948 publicó su obra “Cibernética: control y comunicación en el animal y en la máquina”, en donde desarrolla toda la teoría de la cibernética.

Existe un premio que lleva su nombre y se entrega desde 1987 por la CPSR (Computer Profesional for Social Responsibility) anualmente a aquellas personas que se dedican a difundir e incrementer el uso de la nuevas tecnologías.